Ética, Moral y Magnetismo

union temporoparietal
Cada uno de nosotros tiene un código moral, conjunto de juicios relativos al bien y al mal, destinados a dirigir nuestra conducta. El que dicho código varíe de unas personas a otras, sin duda viene dado por la mescolanza de educación y factores externos de la que somos fruto.Por otro lado la ética es una reflexión sobre la moral. En definitiva, la moral da pautas para la vida cotidiana,  mientras que la ética es un estudio o reflexión sobre qué origina y justifica estas pautas. Aunque si bien son distinguibles, son complementarias.

Ahora, conozcamos que es el magnetismo. Este es un fenómeno físico por el que los materiales ejercen fuerzas de atracción o repulsión sobre otros materiales. Pero el magnetismo no se limita solo a los imanes. De hecho, un simple hilo conductor recorrido por una corriente eléctrica crea un pequeño campo magnético a su alrededor. Es por eso que podemos decir que en nuestra vida diaria estamos rodeados de campos magnéticos. Los electrodomésticos, los móviles, la instalación eléctrica de nuestro hogar, los tendidos de Alta y Media tensión..., todo crea un campo magnético.

A la pregunta que tiene que ver una cosa con la otra, la respuesta es un estudio realizado por los neurocientíficos del MIT (Massachusetts Institute of Technology), que han demostrado que pueden influir en los juicios al interferir con la actividad en una región específica del cerebro. Es decir, al interrumpir la actividad cerebral en una región en particular, los neurólogos pueden influir en las opiniones sobre situaciones morales. ¿Como han conseguido eso? Pues bien, dichos investigadores utilizaron una técnica no invasiva conocida como estimulación magnética transcraneal (TMS) sobre la llamada conjunción temporo-parietal derecha, ubicado en la capa externa del cerebro, cerca de la oreja derecha, de la cual se pensaba que tenia la función de regular nuestras decisiones morales. Aplicando un campo magnético sobre dicha área del cráneo consiguieron alterar la actividad de las células cerebrales, impidiendo con ello su correcto funcionamiento. Sin embargo, el efecto es sólo temporal.

En un experimento los pacientes recibieron estímulos cerebrales para luego leer sobre algunos casos de tiroteos, los cuales debieron juzgar las acciones de los personajes en una escala de moralidad, que van desde 1 (totalmente prohibido) a 7 (absolutamente admisible). En otro experimento doce participantes debieron calificar escenarios morales, pero en este caso la estimulación se practicó mientras los pacientes elaboraban sus juicios morales.

Curiosamente, los resultados demostraron que el magnetismo alteraba los juicios morales de los participantes, volviéndolos mucho más permisivos e indulgentes.

Con dicho experimento se ha venido a confirmar la función de dicha área de nuestro cerebro sobre nuestros juicios morales. Queda a libertad del lector, plantearse las preguntas pertinentes de si los campos magnéticos a los que estamos siendo sometidos diariamente, no estarán variando de alguna manera nuestra ética y moral. Aunque para eso seguro encontraremos versiones para todos los gustos, dependiendo si tenemos acciones en alguna empresa de telefonía móvil o eléctrica, o no.


Fuentes: MITnews, LiveScience, Ojo Cientifico.

2 comentarios:

antonio

Yo te puedo decir que cuando estoy mucho tiempo rodeado de máquinas electrónicas tengo peor humor,sin duda en plena naturaleza está todo más equilibrado.

Saludos!

eko

Para mi no existe ninguna duda que los campos magnéticos alteran a las personas. Por lo menos tu sientes amor por la naturaleza y recargas tu pilas naturales en ella, hay otros que ni eso.

Un saludo.

Los comentarios nacen de la reflexión, ejercicio este muy recomendado. Hazlo con educación y sus efectos serán mas gratificantes.