Relatividad del Tiempo y la Felicidad

El pasado 18 de Abril se cumplieron 55 años de la muerte de Einstein. Considerado como el científico más importante del siglo XX, y al que debemos la "Teoría de la Relatividad General". Gracias a él, se ha podido entender y descifrar gran parte de los códigos ocultos del Universo. De toda la teoría, que sin duda esta para ser entendida y explicada por personas mucho mas inteligentes que yo, me quedo con la parte que dice que el Tiempo es relativo. Resumiendo un poco, viene a decir, que el tiempo no es una magnitud absoluta sino relativa que varía en función de quién y bajo qué circunstancias se mida. Por poner un ejemplo, y este es un hecho ya constatado, el tiempo transcurre más lentamente si se mide cerca de una gran masa gravitatoria, por ejemplo, en un rascacielos, los relojes situados en la planta baja van más lentos que los situados en la última planta.

El tiempo en que medimos nuestra vida, en cierta forma es tan relativo como el general. Recuerdo, cuando de niño, los días se me hacían eternos, parecían que los segundos se volvían horas, y que el día nunca acabase. Cuando esperaba un acontecimiento, aunque fuese a unos días vista, parecía que estos nunca iban a pasar. Ese recuerdo, junto con la sensación que le acompañaba, aun perdura en mi, cuando echo la vista atrás. Todo eso cambio con los años. No se exactamente en que momento, el tiempo empezó a acelerarse. Parece como si cada año fuese más corto, como si de repente, de vernos celebrando el inicio del año nuevo, pasásemos a pensar en las vacaciones de verano, para inmediatamente vernos de nuevo en la navidad. Y así, años tras año, el tiempo, ha ido recayendo a mis espaldas, como si de un instante hubiese sido. Si hago recuento de todas las historias vividas durante esos años, el tiempo se dilata, adquiere un tamaño mayor al que parece haber tenido. Ahora tengo tres pequeños relojes, mis hijos, que me dan una concepción mucho más enigmática del tiempo, y por el que aprecio con mayor claridad la rapidez con la que pasa.

Pese a la velocidad con que haya podido pasar el tiempo durante nuestras vidas, parece existir una constante en ella. Un valor que nunca ha cambiado y que parece inalterable con el paso de los años. Ese valor es el mismo en nuestra infancia, en nuestra adolescencia, en nuestra madurez y en nuestra vejez. Esa constante vital, inherente a nosotros, no es otra que la búsqueda de la Felicidad. De hecho, si pudiéramos medir nuestra vida por los momentos felices que hemos tenido, seriamos, en el mejor de los casos, apenas unos bebes que están empezando a gatear. Pero la búsqueda de la Felicidad, pese ser una constante invariable en nuestras vidas, en su definición y concepción, es tan relativa como cualquier otra cosa en el Universo. Si aplicamos lo anteriormente dicho del Tiempo en la "Teoría de la Relatividad General" de Einstein, a la felicidad, comprobaremos que esta no es una magnitud absoluta, sino relativa que varía en función de quién y bajo qué circunstancias la sienta. Si hacemos la pregunta a cualquiera, si es feliz, todos o casi todos, se irán por las ramas. Desde luego, casi nadie nos dirá que no. Habrá quien diga que tiene dinero, o que al menos tiene salud; habrá quien diga que tiene trabajo, mujer, hijos, y que todos están bien. Si variamos la pregunta, y le preguntamos al sujeto, ¿que es la felicidad? la respuesta más habitual se centra en una especie de plan vital de objetivos a conseguir: tener una familia, una casa, hijos, amor, dinero... y en conseguir dicho objetivo pasan la vida, sin plantearse, sin pensar otra cosa, como si de autómatas programados, que buscaran la solución fría y matemática a una cuestión se tratase. Pero me vuelvo a repetir, ¿que es la felicidad?. Y un silencio se abre paso en mi respuesta. Si nos ponemos en el caso de conseguir todo lo que nos hemos propuesto, siempre nos quedara el miedo a perderlo. Parece en definitiva, como si algo se interpusiese entre nosotros y la Felicidad, como si un temor a que ocurra una desgracia en las personas que amamos, la perdida de nuestro empleo, el hecho de que enfermemos o envejezcamos, o perdamos el amor, se interpusiese entre nosotros y la felicidad. Tal vez nunca podamos conseguir aquello que no podemos o no sabemos definir.

Recuerdo haber sentido en varias ocasiones en mi vida, una sensación que no tenia relación con lo que ocurría con el exterior, ni con las circunstancias de mi vida en esos momentos. Venia del interior, una sensación de paz, de tranquilidad y por así llamarlo de felicidad, incomparables. Venia sin más, de improviso, sin buscarlo y sin pensar en nada profundo o espiritual. Era como si de repente me hubiesen quitado un gran peso de encima y cualquier cosa en el mundo, en el universo no tuviera la mayor importancia, como si todo fuera perfecto. Una sensación indescriptible, maravillosa, no como si hubiese entrado en el cielo o en el paraíso, sino como si el cielo o el paraíso estuvieran en mi. Esa extraña sensación apenas duraba unos segundos, pasado ese tiempo desaparecía y me dejaba tan solo la extraña sensación de haber sentido algo  perfecto y maravilloso. No se si alguien alguna vez tuvo esa experiencia, y si sabe darle alguna explicación.

Me gustaría dejaros para acabar un hermoso cuento que seguro muchos conoceréis. Contado por un un psicodramatista, terapeuta gestáltico y escritor argentino, que seguro también conoceréis muchos. Lo conocí por casualidad hace ya algunos años, buscando algún libro que leer y me encontré con "Amarse con los ojos abiertos", el cual me cautivó y lo devoré en apenas un par de días. Así que quien no lo conozca o nunca lo haya leído, permitirme tomarme la osadía de recomendarselo. El cuento que os dejo es de su libro "Déjame que te cuente" y se llama el buscador.


6 comentarios:

Graciela

Algo que nunca he sentido cuando niña es aburrimiento, no sé si has escuchado ¡estoy aburrid@ papa!, el tiempo no pasaba, esperábamos a cumplir los 15 años, era ser 'grande' y poder salir a bailar. Luego una ley atrasó hasta los 16...a partir de allí se fue volando.

Podría contarte que sentí felicidad al enterarme que estaba embarazada de mis hijas, cuando nacieron, creo que todo lo demás han sido alegría.
Cada individuo tendrá una definición de lo que es la felicidad, yo no.

Besos que repartes en el hogar :)
Jorge Bucay también lo he leído.

eko

Hola Graciela.

Cuando nacieron mis hijos sentí una gran felicidad, pero a la vez surgió un temor que nunca antes había sentido, y que creo que es el peor que una persona puede sentir, y es el que pudieran sufrir algún mal. Por lo demás, yo si hubo veces que me aburrí siendo niño y de joven no fui de salir mucho a bailar. Quería ser mayor, y eso que dicen que cuando te haces mayor te gustaría volver a ser niño, en mi caso no se cumple, con cada año que cumplo me siento más en paz interiormente.

Un abrazo.

lenore

Ekco,con el tiempo fue cambiando para mi lo que consideraba sentirme féliz, primero siendo una niña pequeña era poder jugar todo el día sola o con mis hermanas, despues fue tener amigas en la escuela, comer pastel, un helado en tiempo de calor, dormir junto a mi madre.
Fui creciendo y la félicidad era poder estar en la escuela y con mis amigas. Despues al pasar de los años era poder salir mi carrera, conseguir un buen trabajo e ir ascendiendo.
Despues enamorarme al conocer a mi esposo, embarazarme, casarme y formar un hogar.Recuerdo que en ese tiempo me sentia tan féliz que sentia miedo, miedo de perder a los que amaba y de pronto me empeze a preocupar por cuidar más de mi fámilia y de mi.
Ha sido un camino hermoso y a la vez dificil, para mi la félicidad esta formada por momentos, instantes del día en que todo fluye cobijado por la paciencia y el amor, el amor que tengo de mi esposo e hijas.
Ahora conforme van pasando los años, ya no me preocupa tanto envejecer, sino lo que he logrado con mi esposo e hijas.
Creo que ahora valoro más cada momento de mi vida y siento que poco a poco estoy mejor conmigo misma,antes cuando era más joven mis prioridades eran otras, nada que ver con las que tengo ahora.
Mi meta cada dia es poder llegar a la noche, acompañar a mis angeles a su cuarto,mirar sus ojos y sus sonrisas, desearles buenas noches y despues dormir tomada de la mano de mi esposo. Esa es la félicidad total para mi.

Te mando un abrazo muy grande.

antonio

Hola Eko!

La felicidad es la ausencia de miedo y estar en paz con uno mismo,se puede ser feliz aun en circunstancias desagradables pues en esta vida nos pasan acontecimientos de todos los colores (algunos de un negro intenso),lo importante es vivir el momento presente de una manera consciente y plena.
Cuando recuerdo el momento más desagradable de mi vida no puedo evitar sentirme un poco triste pero también me llena de felicidad,este momento fue la muerte de nuestro primer hijo a una temprana edad, el recuerdo de el también me aporta felicidad por que doy gracias de poder haber estado con el aunque haya sido en un corto espacio de tiempo,siempre recordaré su última sonrisa y al recordarla mi corazón se dilata.
La felicidad es sentir la vida con todos sus matices aquí y ahora, el tiempo no es tan importante.

Saludos!

eko

Hola Lenore.

Sin duda, aquello que nos da la felicidad cambia con los años, y estoy convencido que se halla en las cosas más pequeñas, mas simples, al menos a ojos del disparatado y consumista mundo en que vivimos. El abrazo y beso de tus hijos o de la persona amada, sin duda da un momento de felicidad incomparable con nada conocido. Ser consciente de esas pequeñas cosas y valorarlas en su justa medida es importante ya no solo para ser felices, sino para ser humanos.

Un abrazo Lenore

eko

Hola Antonio.

Déjame que desde aquí te mande mi más sincera admiración ante tu forma de pensar pese a haber vivido el fallecimiento de un hijo. No debe haber nada más terrible que pasar por algo así, y verlo con el amor con que tu lo haces, es precioso. Solo aquellos que han vivido los tragos más amargos de la vida, y todos los que comentáis hasta ahora en este modesto blog lo habéis hecho, son dignos de llamar a la Felicidad por su nombre.

Saludos

Los comentarios nacen de la reflexión, ejercicio este muy recomendado. Hazlo con educación y sus efectos serán mas gratificantes.