El abuelo esta malo,-pues apartalo y comete las patatas-

Ciertas historias entristecen por el reflejo de una circunstancia triste del autor o porque sea voluntad de este llevarnos a dicho estado. Pero existen otras, que pese a no llevar implícita una carga de tristeza, no puede más que dejarme un cierto amargor en el alma, por todo lo que implica respecto a los valores de la sociedad en que vivimos. Os dejo el enlace donde podéis leerla en la versión del autor, pese a que yo la transcriba.

-Soy casi un anciano , tengo 67 años, y me estoy planteando junto con mi mujer el ingresar en un geriátrico .

Tengo dos hijos magníficos,tengo el piso pagado y arreglado para vivir siendo más mayor, he quitado la tina del baño, he puesto una mampara con agarradores en la pared que aseguren nuestra inestabilidad futura, estamos intentando cambiar la cocina de gas por una eléctrica por aquello de los despistes de la edad, en fin adaptando todo a una muy pronta vejez.

Pero así y todo, si nos quedamos en casa , siempre seremos una carga para nuestros hijos, que tienen todo el derecho a vivir su vida y no tenerla condicionada por la vejez de sus padres.

Tendrán que traernos los alimentos, ¿ cuando ? cuando puedan .lavarnos,lavar la ropa, en fin no tiene bastante con el trabajo, sus casas, que encima les das para mantener la tuya y atenderte a ti.

Los geriátricos de hoy no son los asilos del pasado, he podido ver algunos muy limpios y muy bien atendidos por monjas, que no son como los geriátricos que están gestionados por empresas que lo único que quieren es hacer negocio.

En su momento estoy dispuesto a irme a un geriátrico y dejar libres a mis hijos de obligaciones, cuando quieran o puedan que vengan a vernos. Lo demás me parece egoísmo por parte de los padres, nadie tiene derecho a hipotecar la vida de un hijo o hija. Es mi opinión. Un saludo de alfayomega1970-

Seria difícil de superar en un ejemplo a donde nos ha llevado el exacerbado culto a la juventud. Alfayomega1970, deja en sus simples palabras el rastro que nos lleva al desolador panorama de una sociedad, muerta, sin más expectativas que el hoy y la productividad, donde lo que no vale o es inútil, simplemente lo tiramos o lo escondemos para que su visión no nos avergüence. Somos capaces de reciclar y volver a utilizar casi cualquier material que la naturaleza ha puesto a nuestra disposición, para que unos hagan negocio y los otros no pierdan demasiado tiempo en producir y consumir nuevos productos que puedan volver a ser reciclados. Sin embargo, hemos perdido la capacidad, el conocimiento, la voluntad de saber que hacer con las personas, que no entran dentro del canon de edad que es considerado util. ¿Como se puede pensar, si quiera por un momento, que nuestros padres son una carga? ¿Hasta donde hemos llegado?

Aparcamos, con todo nuestros amor, a los niños en guarderías, los cargamos de tareas extraescolares o los postramos ante la diosa televisión, porque los consideramos un remanente que lastra nuestra productividad y nos resta tiempo útil. Encontramos utilidad a los mayores, mientras están en disposición para ello, como canguros perfectos y baratos. Pero cuando los niños crecen y los mayores empiezan a no ser tan necesarios, se les hace ver que son una carga. La cosa se complica cuando son los mismos mayores quienes necesitan cierto tipo de atención y ayuda. Geriátricos, asilos, centros de día, los recursos que se buscan, que se crean, para que tener a los mayores apartados de todo contacto social o familiar, son de lo más variado e imaginativos. Es fácil de entender, que cuanto más se aparte de nosotros aquellos estímulos sentimentaloides que nos hagan sentir humanos, más automatizadas serán las respuestas ante ciertos estímulos.

Me ha impresionado los párrafos que dicen: "Pero así y todo, si nos quedamos en casa , siempre seremos una carga para nuestros hijos, que tienen todo el derecho a vivir su vida y no tenerla condicionada por la vejez de sus padres." "En su momento estoy dispuesto a irme a un geriátrico y dejar libres a mis hijos de obligaciones, cuando quieran o puedan que vengan a vernos. Lo demás me parece egoísmo por parte de los padres, nadie tiene derecho a hipotecar la vida de un hijo o hija." Creo que alguien con una pizca de corazón y humanidad en sus entrañas, sera capaz de ver en esas palabras el oculto mensaje que día tras día nos manda la sociedad y que con toda la naturalidad del mundo la aceptamos como la mejor salida para nuestros mayores. La automatización de las sociedades modernas no llega solo a los servicios, a las empresas o lugares de ocio, también, se esta instalando en el corazón de los ciudadanos, convirtiéndolos en "seres" insensibles al sufrimiento de quienes tenemos a nuestro lado, a quienes nos han cuidado, alimentado, educado y protegido lo mejor que han podido y sabido. En el mejor de los casos, muchos son capaces de sentir dolor por el sufrimiento que despiertan las tragedias en algún lugar distante del mundo, mientras sus progenitores, ven acabarse sus días en un centro adaptado, esterilizado, hospitalizado y con personal super cualificado, creyendo que su atención es mucho mejor que el simple hecho de ver que su hijo o hija esta a su lado y aun lo considera persona. En el peor de los casos, la frialdad ha cauterizado su corazón hasta el punto de no sentir nada por nada ni por nadie que no sean ellos mismos.

Como bien dice el autor al final de su texto, es su opinión, y nada más lejos de mi intención que criticarla, entiendo que esta hecha desde el amor de padre, el cual es capaz de llevarnos al auto-sacrificio por los hijos. Mi análisis, al menos así lo he pretendido, es demostrar mi total repulsión a esta sociedad donde prima la juventud sobre la humanidad.

8 comentarios:

Graciela

Eko, he notado que las mamás se quejan de la crianza de sus niños, cuando permanecen escolarizados doble turno -algo completamente antipedagógico- y quejas y más quejas de ese pequeño espacio de tiempo que permanecen despiertos junto a los padres, pienso debería plantearse planear tener niños, qué deseamos robots.

Y con los adultos mayores sucede lo mismo, mis padres 71 mi mamá -muy enferma desde muy joven-, mi papá 78 hecho un pibe, no los encierras ni locos en esos lugares! hemos pensado poner una enfermera para mi mamá en la casa para ayudarle a curarse, tomar la medicación, pienso que solo si tuvieran enfermedades en las que se pierden como la demencia senil tal vez sería oportuno llevarlos a un geríatrico. Allí en su casa tienen su quinta, pájaros, flores, árboles frutales, no me los imagino, creo que se mueren enseguida de tristeza.

Como he dicho a Luna, he tenido muchos problemas con mis padres, pero los he perdonado, los atendemos si están enfermos, compramos los medicamentos...es lo que lo ellos hacían con sus padres.

Tenemos una crianza muy a la italiana, todos cuidando a todos.

Besos!

lenore

Eko aunque es muy real lo que dice alfayomega1970 es un tema terrible en todo el mundo, el ver que los ancianos ya que no sirven estorban, me parece muy injusto que hay personas que han trabajado todo su vida para sacar adelante a una fámilia entera y que ellos al llegar a la vejez se vean siendo una carga para sus hijos. Porque? por la educación que tenemos,ya llegado un ser humano a la vejez muchas veces no se le da el lugar que merece en la sociedad y la fámilia.
Bueno no todas las fámilias son asi, yo tengo un abuelo que tiene 107 años de edad y todos mis tíos y tías, ven día y noche por él. Mis abuelos tuvierón 9 hijos y todos menos el mayor siempre estan al pendiente de él como lo estuvierón de su madre antes de que ella falleciera.
Ahora en el caso de mi esposo, su madre enferma siempre esta acompañada y todos la sostienen economicamente ,todos buscamos la forma de que sus nietos la visiten y tiene servicios medicos asegurados. Pero como te comento esto tambien tiene que ver como se educan las fámilias y el ejemplo que se les da a los hijos.
Aveces que pienso en mi llegada a la vejez pienso como alfayomega1970 no quisiera que mis hijas "tuvieran" que cuidar de mi, pero solo el tiempo dira como me trata el tiempo.

Te dejo muchos saludos y abrazos para ti y tu hermosa fámilia.

eko

Hola Graciela.

Cierto es que no se puede decir que todas las familias actúen de la misma forma, existen, aquí en España también, familias a la italiana, como tu las llamas, de hecho era algo tradicional. Poco a poco las familias se han ido librando de todo aquello que es considerado una "carga", un lastre en la productividad y el disfrute de su tiempo libre, lo cual es una situación ideal en el marco capitalista y consumista que se ha creado. La pena es que con la perdida de dichas tradiciones, la familia pierde gran parte de su identidad, pierde su cohesión y se crean familias desestructuradas, lo que nos lleva a una sociedad hedonista.

Lo que tenéis en tu familia es digno de encomio y de ser conservado, pasando esos valores a posteriores generaciones.

Un abrazo querida amiga.

eko

Hola Lenore.

¡107 años! eso si que es vivir, ¡madre mía!. Mi bisabuela llego a los 100, una mujerona de las de antes, que se murió, si eso es posible, de tristeza. Vivió toda la vida con mi abuela y mi abuelo, pero al morir ellos, ella no le quedó otra que dejarse arrastrar por la muerte. Aun la recuerdo en sus últimos días mojando su pan en el vaso de vino, como tantas veces en su vida.

Es bueno no perder esas costumbre de cuidar a vuestros mayores, y como le he dicho a Graciela, pasar esos valores a las siguientes generaciones. Y tal vez meta la pata con lo que te voy a decir, así que te pido perdón si lo hago, pero quienes incluso han cometido pecados contra nosotros, y digo pecados que no errores, que esos los cometemos todos, en los últimos días de su vida y si se da el caso que necesiten ayuda, deben ser ayudados, pues creo que no existe mayor "venganza" para la victima que demostrar que el verdugo no consiguió acabar con su corazón, y mayor castigo para el pecador, que encontrarse con la necesidad de depender de quien fue su victima y tener que enfrentarse a su conciencia, que te aseguro que en esos momentos en que la muerte enseña sus frías manos, es la mayor de las condenas.

Yo no se como acabaré cuando sea mayor, ni creo que llegue, pero espero haber pasado los valores correctos a mis hijos, y lejos de pensar que los cargo con obligaciones, pensaré que al menos hice algo bien en mi vida.

Un gran abrazo de la familia.

antonio

Una sociedad que no cuida a los mayores es una sociedad sin valores.
Esta manera de vivir que tenemos donde la pareja tienen que trabajar los dos para poder hacer frente a todos los gastos lleva consigo el no poder atender a los mayores ni a los propios hijos como se merecen.

Sin duda hay que replantearse todo esto que hemos creado.

lenore

Sabes Eko? parece que me leiste el pensamiento, mientras escribia el comentario en tu entrada no dejaba de pensar en él, en mi padre.
Ultimamente no ha salido de mi mente, me preocupa que se enferme he pensado que no puedo dejar a mis hermanas solas con algo asi, no solo por él sino también por ellas no podria abandonarlas. Yo se que si llega ese día sabre que hacer nunca le he huido a las situaciones en la vida que debo enfrentar y vivir con ello todo el tiempo.

Te doy las gracias por decirme esto, es algo que casi no he platicado con nadie es como una lucha dentro de mi y no me gusta mucho pensar en ello porque me hace conflictuarme y pensar mucho, mucho.Pero se que enevitablemente llegaran esos días.

Gracias Eko por hacerme reflexionar, nunca salgo de aqui sin llevarme algo bueno.

Te dejo muchos buenos deseos, féliz fin de semana y un abrazo.

eko

Hola Antonio.

Tienes toda la razón. Dejar de lado a nuestros mayores lleva consigo un deterioro de valores muy importantes, con lo que se consigue una sociedad enferma, que es en definitiva lo que estamos viviendo.

Nunca considerare a mis padres una carga, porque aunque sea ya un hombre, nunca dejaran de ser mis padres.

Un abrazo amigo.

eko

Hola Lenore.

La verdad es que conforme yo te leía también pensaba en él y en como te enfrentarías a dicha situación. Yo no soy nadie para aconsejarte, y sólo lanzo un pensamiento al aire. Tú eres la única que conoces tu realidad, y cualquier decisión que tomases seria la correcta, pues estoy seguro que nacería de una profunda meditación. Pero como te dije, atenderlo y cuidarlo como atenderías a alguien que no te hizo daño, es en si mismo una manera de demostrarle que no consiguió lo que buscaba, y que nunca acabó con tu alma. La mayor "venganza" es demostrar amor a quienes nos hacen daño y ayudarles cuando nos necesitan, pero se que eso sólo lo pueden hacer Seres muy especiales, yo diría que únicos, pero también creo que tú, como mi mujer u otras personas, habéis desarrollado un don que se escapa a muchos que no hemos pasado por ciertos problemas. Estoy completamente seguro, que cuando llegue el momento, sabrás perfectamente que hacer.

Un gran abrazo.

Los comentarios nacen de la reflexión, ejercicio este muy recomendado. Hazlo con educación y sus efectos serán mas gratificantes.