Perdóname

Pedir perdón es enfrentarnos a las limitaciones que como humanos nos encontramos al tratar con otro Ser. Así que al hacerlo ahora yo, al postrarme ante ti suplicando tu perdón, no hago más que reconocer cuanto me equivoqué contigo, cuanto me queda por aprender, y que caro nos sale a veces las decisiones que se toman sin contar con el otro.

Tal vez porque nunca supe entender tus necesidades, y fue en aquella pequeña, pero ahora tan gran decisión, que nos hallamos en una posición tan difícil. Explicar las motivaciones, los cálculos mentales, fríos y absolutos, que me empujaron a tomarla, están a estas altura de nuestra historia, fuera de lugar. Sólo me gustaría que entendieras que actué siempre pensando en tu bienestar, en que crecieras y alumbraras un día los frutos con que ambos nos sentiríamos realizados, en una existencia que siempre esta a expensas de los resultados para medir su valía. Ahora que te hallas como marchita, cabizbaja ante el constante azote de un sol primaveral, que por naturaleza hubiese sido la fuerza que te alimentara, no puedo más que sentirme inútil, impotente ante el abatimiento que día tras día se va apoderando de tu alma. No supe leer los mensajes que me mandabas, no supe alimentar tu espíritu con caricias y palabras que te hicieran sentir querida, deseada; no supe buscar el lugar correcto donde pudieras enraizar y agarrarte con fuerza a esta vida, que ahora parece que se te escapa. ¿Como podría pedirte perdón ante tan cruel descuido? ¿Como hacerte entender con simples palabras, esta tormenta que es saber que casi te he perdido?

Cuando llegaste eras como las demás, una más entre todas ellas. Y sin embargo ahora, aquí me ves, a unos metros de ti, a tan pocos pasos, que arrancarte la vida y dejar de ver tu lento deterioro, tu amargo marchitar, seria la forma más rápida y sencilla de acabar con todo. Pero en mi cobardía encierro la luz de una esperanza que me motiva a seguir a tu pies unos días más, por ver si de entre las dudas que oscurecen siempre nuestro futuro, se vislumbrase un resucitar imprevisto, un nuevo despertar de tus ganas de vivir y seguir a mi lado.

Si no se diera el caso, y finalmente el cruel destino que he invocado sin querer para tí, te alcanzase, dejo estas pobres palabras, para un día, volverlas a leer y tenerte en cierta manera de nuevo conmigo. Serán memoria de mi error, del precio que pagué por no saber cuidarte, de no leer los sutiles mensajes que me dejabas y no apreciar cuales eran tus necesidades más básicas, que por simples y sencillas no alcance a  ver, pero sobretodo, para memoria de que un día creciste en mi corazón con más fuerza que en la propia tierra que hoy ve como tu vida se apaga.

¡Perdóname!


(A mi tomatera, ahora marchita por trasplantarla cuando no debía)

10 comentarios:

Graciela

jajaja Eko!
Venía casi con lágrimas en los ojos, dije 'es lo que deseo escuchar de boca de ...'

Se me ha secado: una preciosa granadita de adorno -es como una planta de granadas, pero pequeñita-, hortensias, un jazmín precioso!, eso por qué? fuera de temporada!

Bueno te quedan otras, no? intenta nuevamente el año que viene! jajaja

Besos a las otras plantitas del patio, por favor! Luna que no toque más lo sembrado!

eko

:) Hola Graciela.

Aun me quedan 6 tomateras, pero quería jugar un poco con las palabras, ya se que es sólo una plantita y lo escrito es tan sólo una pequeña exageración llevada de a un plano romántico. Buscaba exactamente eso que has sentido y, pese a mis dudas iniciales, veo que al menos en ti ha resultado.

No conozco la granadita, no sabría que decirte. Soy simplemente un aprendiz, como puedes comprobar con el accidente tomatil.

Luna no es el problema, sino el conejo que cuando nos descuidamos se esta comiendo las plantas. Además, los gatos de los vecinos han tomado la costumbre de venir a escarbar en el sembrado.

Un abrazo amiga.

antonio

Hasta a las plantas se les coge cariño,pues ellas forman parte de nuestras vidas.

Saludos afectuosos!

lenore

Eko me senti muy conmovida con tan desgarradora y sincera forma de pedir perdón, y ese sentimiento de impotencia al no poder regresar el tiempo para corregir los errores cometidos. Pero senti un gran alivio y hasta se me salierón las carcajadas al ver de que se trataba, pero bueno si que se siente feo al ver perdida una plantita que viste crecer desde ser semilla.
Disculpa mi atrevimiento al decirte lo de las carcajadas, pero me parecio muy tierno de tu parte expresarte asi de una tomatera, eso no se lee todos los días.
Eko te paso un tip, si rocias con un poco de vinagre blanco la tierra, los animales no se acercaran más por ahi.

Animo que seguro superas esta triste prueba, sino es con esta tomatera si con las que te quedan.

Les mando saludos a ti y tu linda fámilia.

Graciela

Está muy bien expresado, me creí todo, solo esperaba el final tal vez fuera un cuento, pero no la planta de tomate! jajaja
El conejo come todo lo que encuentra y los gatos! sabes cúal es el problema que orinan y secan las plantitas!

El inconveniente parece ser -aprendido de las charlas en los patios, donde había grandes quintas-, cuando están creciendo bien en un lugar, no trasplantarlas! es como que las plantas son inteligentes, lo son :)
Algo que escuché en éstos días, no sembrar las semillitas muy juntas, otro error que cometí :( -manzanitas de adorno-, era tan simple si en la escuela aprendimos lo de la germinación. No ha nacido ninguna, se han ahogado unas con otras.

Besos tesoro!

eko

Hola Antonio.

Sin duda a las plantas se les coge cariño y más cuando dependen de nosotros. Mi escrito no es más que una pequeña trampa, pero seria bueno mirar a la naturaleza como a una amante pues al fin y al cabo es la relación más antigua de la humanidad.

Un saludo amigo.

eko

Hola Lenore.

Gracias por el consejo del vinagre, lo probaré.

No te preocupes por lo de las carcajadas, como ya he dicho, mi intención era jugar un poco con un sentido romántico de la historia, y que quien lo leyese, finalmente se encontrase con la sorpresa de que no iba dirigido a una persona, sino a una "simple" tomatera. Pensé que la historia podría tomarse de dos maneras, una encontrarle el punto cómico como habéis hecho vosotras, y la otra, pensar que soy idiota por escribirle eso a una planta.

Siento mucho que la tomatera se este secando, aunque las últimas noticias son que la pobre se agarra a la vida como buenamente puede y no se resigna a morir, así que aun tengo esperanzas de su recuperación. Se puede trivializar el sentido de todo esto y decir que: -bueno, es sólo una planta-, pero las plantas no dejan de ser seres vivos, y tengo el convencimiento de que de alguna manera sienten alegría, pena, dolor... Cuando escuchamos que estamos acabando con los bosques o las selvas, lo sentimos por lo que eso acarrea en nuestra existencia, pero si pensamos que son seres vivos con sentimientos, nos damos cuenta de cuanto sufrimiento y gritos ahogados se haya detrás de todo eso.

Un gran abrazo amiga.

eko

Hola Graciela.

La dueña, que es nuestra vecina, no nos deja tener perro porque dice que orina en los arbolitos y los seca, mientras sus gatos han tomado nuestro patio como su WC particular. Pero bueno, lo animalillos se que no lo hacen con maldad.

Las plantas necesitan de su espacio vital, más o menos como las personas. Si ponen muy juntas, lo único que conseguimos son plantas débiles o que una se quede con todo el alimento y la otra muera. Yo también cometo errores con las plantas, a veces por falta de calculo u otras por creerme que lo se todo, y no fijarme en lo que la planta me esta diciendo a su manera.

Si lo piensas un poco, no es tan descabellado trasladar la historia de la tomatera a una relación de pareja o amistad, a veces sobreponemos nuestras motivaciones por encima del de las personas que tenemos a nuestro lado, y pese a que nuestra intención sea hacerles el bien, nos encontramos con todo lo contrario, y todo por no escuchar, por no leer entre lineas o estar más preocupados en como nos hace sentir ver a la otra persona mal y evitarlo para no sentirnos asi, que en realmente aliviar su pena.

Siento lo de tus semillas. Hazles saber que lo sientes de corazón, estoy seguro que ellas mejor que nadie te entenderán.

Un gran abrazo.

Graciela

Así es Eko, se traslada perfectamente a la vida con los seres que queremos, muchas veces dañamos tratando de hacer lo que nos parece correcto.

Lo del vinagre no lo sabía Lenore! mira qué bueno :)

Tengo dos perras Lola y Celeste -adoptada porque mis vecinos la abandonaron a su suerte-, pero los gatos de los vecinos me orinan todo!, no les hago nada de nada pero siento aprensión, no me gustan en la casa, padezco de toxoplasmosis sin gatos en el hogar, pero asintomática.

Creo que el Perdóname dá para mucha lata :)

eko

Pues yo tengo alergia a los gatos, al menos hace 15 años la tenia, porque desde entonces nunca he vuelto a estar con uno en casa.

No se como alguien puede abandonar a un animal, desde luego hay que tener poco corazón. Menos mal que tu tienes por todos ellos.

Un abrazo Graciela.

Los comentarios nacen de la reflexión, ejercicio este muy recomendado. Hazlo con educación y sus efectos serán mas gratificantes.