A vueltas con el pañuelo

Hipocresia
Las noticias adquieren el valor que los medios de comunicación quieran darle, así que según crean ellos que es importante para nosotros, o por motivos y razones particulares, las lanzan a sus primeras páginas o las olvidan para volver a retomarlas pasado un tiempo. Unidas a las noticias, y nuevamente a conveniencia de los medios, trae aparejada polémica o por contra, pasa totalmente desapercibida entre la multitud de noticias con que se nos bombardea diariamente. En estos últimos días ha vuelto a la palestra la dichosa polémica del pañuelito entre las mujeres que profesan la fe islámica. Ya ves tú ¡que problemon!, y yo, tonto de mi, calentándome la cabeza de como voy a llegar a final de mes. Esta visto que cada uno entiende el problema como cree o hasta el punto que su condicionado cerebro le permite. Unos le dan al pañuelo un significado de sumisión al hombre, otros tintes religiosos y otros ambas cosas a la vez. Aún recuerdo yo a mi abuela con su pañuelo sobre la cabeza, y si no me equivoco, esa fue una costumbre bastante habitual en nuestro país hasta no hace mucho.

Vuelvo a preguntarme, que autoridad moral tiene occidente para juzgar una costumbre o creencia diferente. Se nos dice, que el uso del pañuelo es un signo de sometimiento al hombre, como si en occidente la mujer fuera el paradigma de la libertad. Lejos de las diferencias en salarios, o números de mujeres en altos puestos directivos. Lejos de la aberrante y primitiva violencia machista que lleva a muchas mujeres a la muerte, o en el mejor de los casos, a una vida rodeada de maltrato físico y psíquico. Nos encontramos con una constante ofensiva para no permitir que las mujeres dejen de ser un simple trozo de carne creado para el uso y disfrute del hombre. Se prostituye la imagen y el significado de ser mujer en aras de la comercialización y la libertad sexual. Y esas misma mujeres occidentales, progresistas o conservadoras y "libres", enarbolan dicha bandera vistiendo del modo que el hombre quiere que lo haga, sometiéndose a los cánones estéticos que el hombre ha creado y adoptando la actitud libertina que el hombre siempre había soñado. La mujer occidental ha convertido su lucha por la libertad, por la igualdad, en una lucha por convertirse en hombres. Han adquirido los mismos hábitos y defectos que han convertido al hombre en un ser descerebrado, movido por simples impulsos primitivos. Y sin embargo tenemos desde occidente la tremenda cara dura de decir como deben ser y vivir otras culturas.

Criticamos y tachamos de totalitarios, terroristas o machistas, religiones o sistemas políticos. Cuando desde occidente, asistimos perplejos a la multitud de casos pederastas en la fe católica, hemos vivido la unión de religión y sistemas fascistas, y sin embargo la financiamos con dinero público. Se han cometido genocidios que han pasado a la historia. Hablamos de asesinatos de fetos como si se hablara del tiempo que va a hacer. Leemos un día si y otro también los casos de corrupción en nuestros políticos. Acabamos con las selvas, contaminamos el medio ambiente y, sin movernos del sofá, vemos como se enjuicia y apalea públicamente a todo aquel que desea hacer justicia o, simplemente, pretende encontrar a sus familiares asesinados y enterrados en fosas comunes durante una dictadura. Inventamos guerras allí donde haya recursos que robar y explotar, mientras olvidamos a su suerte a países enteros de los que no podemos sacar provecho. Hemos colonizado el mundo, acabando con culturas milenarias, expropiando y explotando sus tierras y riquezas. Nos inmiscuimos en sus gobiernos, dándoles la dirección que más conviene a nuestros intereses, fomentado revueltas y golpes de estados a nuestro antojo y conveniencia. Limitamos y restringimos libertades por el bien de nuestra seguridad... La lista se me haría demasiado larga y vergonzante para seguir.

Por un lado se nos dice que la diversidad de razas enriquecen la cultura de un país, por el otro se dice, que si vienen se deben hacer a nuestras costumbres, pues están en nuestro país. ¿A que hacemos caso? ¿Que autoridad todopoderosa ha nombrado a occidente amo del mundo?

Dijo la sartén al cazo: ¡quítate que me tiznas!

8 comentarios:

Graciela

Me has recordado que cuando niña las mujeres llevaban pañuelos, supongo como coquetería.
Tengo una visión de las cosas que defino 'espiar por la ventana lo que hacen otros, en lugar de espiar lo que sucede en nuestro hogar'.

Aquí sucede que tenemos la noticia de la semana: 'las mujeres que llevan velo lo hacen obligadas por sus esposos' es un ejemplo, se debate y luego la próxima comenzamos con otra, olvidando la anterior.

Tengo que decirte que no soy feminista, creo que no hemos ganado nada saliendo a trabajar, si luego vuelves tienes que hacer toda la tarea de la casa, los deberes con los hijos, estás cansada ya desde la llegada del trabajo, imagina como quedamos al final del día.
Con esto no quiero decir que no me gusta salir fuera, sí una se despeja, se hace de un grupo, si el trabajo te satisface mejor!, además cuentas con el dinero propio.

Lo que hacen en otras culturas, me preocupa, pero la nuestra deja mucho que desear.

Buen domingo a todos :)

antonio

Hola eko!
El otro día comentábamos en casa lo de nuestras abuelas, que ellas llevaban pañuelo también,y sinceramente toda esta polémica nos pareció absurda.
Cada cual tiene que ser libre en llevar puesto lo que le plazca siempre y cuando no sea una imposición por parte de nada y de nadie.
Todo este tema lleva consigo que las personas más intolerantes por ambas culturas sean más radicales en sus planteamientos,unos viendo fantasmas donde no los hay y otros autoafirmandose aun más su identidad.
Pero sin duda alguna la más perjudicada de todo esto serán las propias mujeres pues serán ellas las que tendrán que soportar toda la presión. Hay que dejar que ellas decidan libremente su indumentaria sin presiones culturales o religiosas de ningún tipo,esto creo yo que sería lo más lógico en una sociedad tolerante (que al parecer aún estamos lejos de serlo).

Saludos afectuosos!

eko

Hola Graciela.

A mi lo que siempre me ha preocupado es la doble moral con la que se mira el resto del mundo y culturas desde occidente. Denunciando el sometimiento de la mujeres, que no niego que no lo haya, pero a la vez dando a entender que la igualdad femenina consiste solo en ganar lo mismo que el hombre y ser consideradas de igual forma en sus trabajos. Pero obvian, la imposición estereotipada de su físico, llevándolas en masa a las salas de los quirófanos, para parecerse lo más posible al estereotipo de mujer que la sociedad ha creado, basado simplemente en aspectos físicos y sexuales. Si entendemos que la sociedad aun esta dominada por los hombres, no hay que ser muy listo para darse cuenta que esa imagen femenina que buscan las mujeres en los quirófanos, no es más que una imposición, muy sutilmente inculcada, del hombre.

Ha llegado todo a un punto que parece una imposición que la mujer deba trabajar, como pasa en el caso de los hombres. Pero como bien dices, la mujer acaba su trabajo y después continua en casa. Siempre he pensado que la verdadera igualdad es un carril de doble sentido. Hay que igualar a la mujer con el hombre, pero también viceversa, hay que igualar al hombre con la mujer.

Un abrazo de toda la familia.

eko

Hola Antonio.

Tú lo has dicho muy bien, este tipo de noticias y debates, alimentan a los intolerantes y radicaliza posiciones. Por eso llevaba días dándole vueltas a si escribir sobre el tema o no, y no quería darle un sentido de critica al uso o no uso del pañuelo. Mi intención era reflexionar sobre el queramos arreglar el mundo cuando no somos capaces ni de solucionar nuestros problemas domésticos. Pero hoy en día todo parece un debate, un enfrentamiento constante sobre cualquier aspecto de la vida. Es agotador y frustrante ver las partes enfrentadas no dispuestas a dar su brazo a torcer e incapaces de pararse por un momento y pensar desde el lado del otro. Así, terrible solución se les da a los problemas, porque quitamos una imposición creando otra.

¿Como puede alguien que ha crecido, ha sido educado y vive en una sociedad X, decidir libremente sin presiones culturales o religiosas de ningún tipo? Difícil respuesta. Difícil solución.

Un saludo amigo!

Graciela

Vivo en este país donde estamos en el primer puesto en cirugías estéticas, el modelo de mujer? ya no sé hasta donde llegaremos.
Con mi anorexia y bulimia, he puesto bien los ojos en mis hijas, tratamos todos los temas, la belleza interior es la que debemos cultivar.

Esa imagen que devuelven los medios es perversa, no sé si lo hacen para competir con otras mujeres o si lo hombres desean esa belleza artificial.

He tenido el mismo sueldo de mis compañeros varones, en algunos años he ganado más :) , jamás me he sentido discriminada en mis trabajos por ser mujer -en realidad la relación con ellos ha sido excelente-, juntos sin machismo ni feminismo.

Besos a Luna, feliz día mamá :)

eko

Hola Graciela.

Ya ves, en ti no se cumple lo de la discriminación por sexos. Imagino que seria porque demostraste tu valía, y esa es una cuestión importante. El respeto de tus compañeros y el reconocimiento a través del salario no se regala, se gana, seas hombre o mujer.

Me da la sensación que, en lo que respeta al físico, es más una competencia entre mujeres. Los medios como siempre, por una lado te dice lo pernicioso de ciertas actitudes frente a los estereotipos, y un segundo más tarde te dan cuatro mensajes publicitarios con hombres y mujeres estereotipados. Aquí en España muchas veces se da el caso en los telediarios, que te dan la noticia de una mujer asesinada por su pareja, para dos noticias después sacarte un pase de modelo donde las mujeres son simples perchas humanas donde colgar el modelito creado por un modisto misógino.

Un beso de Luna y mio.

lenore

Eko yo creo en eso de que "no hay que ver la paja en el ojo ajeno, si en el propio hay una viga", que te cuento yo que vivo en un pais lleno de machos mexicanos, en donde las mismas mujeres madres de familia muchas veces no apoyan a sus hijas en el estudio, porque alfin que al cabo se casaran y no trabajaran. No todas las fámilias son asi, pero si muchas, muchas.
En mi caso cuando me case mi esposo no queria levantar ni su propio plato de la mesa, pues su madre le hacia todo , pues el es hombre y los hombres son atendidos por las mujeres, madres, hermanas y esposas.
Con los años fue cambiando y le costo mucho trabajo, ahora mis hijas viven en un hogar donde todos valemos lo mismo y tenemos derechos y obligaciones.
Yo mientras tenia una vida laboral muy activa siempre tuve que luchar como fiera, para que se me dieran las mismas oportunidades que a los hombres de las empresas donde trabaje y algunas veces me llegarón a pedir que firmara acuerdos, en donde decia que si me embarazaba rescindirian mi contrato, era una injusticia, pero de verdad lo hacian.
Eso del fisico es tan cierto, yo veo niñas de 5 o 6 años, que ya empiezan a preocuparse por el peso, pues quieren verse como las chicas de la t.v. y poder ponerse la ropa que esta de moda, que no a todas las chicas les quedan pues no todas las mujeres somos unas perchas humanas. Y que decir el trato entre mujeres, si entre nosotras mismas nos destrozamos al criticarnos tan duramente por nuestro fisico, no necesitamos que nadie nos ayude a exigirnos mas de lo que podemos, con nosotros mismas tenemos.

Espero que la gente en el mundo a la larga entienda mejor la palabra TOLERANCIA, que es lo que mas falta nos hace a muchos, sino es que a todos.
Saludos y abrazos para la familia.

eko

Hola Lenore!

Si delictivo y cruel es lo que se hace con la imagen de la mujer, lo es mucho más con los niños. No solo desean vestir como adultos, sino que adquieren hábitos propios de los adultos. Y lo peor de todo, es que a muchos padres les resulta gracioso y divertido. Los padres debemos entender que el hecho de proteger a nuestros hijos, no se refiere unicamente a que no sufran ningún mal físico, es de suma importancia que entendamos, que dentro de la definición "proteger", entra todo aquello que le pueda causar algún mal, bien sea físico o psíquico. Un niño/a deber ser eso, y sus actitudes y preocupaciones deben ser las propias de su edad, si no es así, deberíamos pensar que en algo nos estamos equivocando y estamos dejando de cumplir nuestra función de protección.

El machismo se soluciona con educación, y a riesgo de parecer pesado, la educación depende de los padres. Mi madre era y es una fanática de la limpieza, de las que limpian sobre limpio, y desde pequeño nos enseñó a recoger, no solo a mis hermanas, sino a mi también, todo aquello que ensuciábamos. Muchos años después viví solo y tuve que valerme por mi mismo en las labores del hogar. Después me casé y curiosamente durante un tiempo me eche, como suele decirse a la bartola. Necesité un par de toques de atención de mi mujer para espabilar y darme cuenta de que mi compromiso con la vida familiar no era del todo la ideal. Todo cambió y ahora funcionamos como un equipo, lo cual facilita mucho la atención de la casa y de tres niños. Lo curioso, y me estoy enrollando ya mucho, es que la liberación de la mujer ha llevado a muchas a considerar las labores del hogar o cocinar como un acto denigrante, convirtiendo su comportamiento prácticamente en el de un hombre. Menuda liberación, convertirse en aquello de lo que se quejan.

Sobre tu experiencia laboral, que decir, esta a la orden del día, no sólo en México, sino aquí en España. Por eso digo que en ese campo se debería igualar al hombre con la mujer, y si una mujer se queda embarazada, a ojos de las empresas el marido de esta se puede considerar embarazado, y debería tener las misma bajas y de igual duración que su mujer, ya que no podemos pedirle a la mujer a que renuncie a su derecho de tener un hijo por su trabajo o viceversa.

Un abrazo de toda la familia!

Los comentarios nacen de la reflexión, ejercicio este muy recomendado. Hazlo con educación y sus efectos serán mas gratificantes.