Haití se manifiesta por su soberanía alimentaria

Conforme Haití va cayendo en el saco de las desgracias olvidadas, los haitianos siguen enfrentándose a las desgracias y al intento carroñero de hacer negocio con sus necesidades. Esa es la razón que motivó a miles de campesinos y pequeños productores agrícolas a manifestarse el 4 de Junio en la ciudad de Hinche. Su protesta era la voz viva del rechazo a las semillas trangénicas que tan "generosamente" había donado la transnacional estadunidense Monsanto a través de la agencia para el desarrollo internacional de EEUU (USAID), tras el devastador terremoto de enero.

La tan "generosa" multinacional es una de las grandes dominadoras del mercado mundial de semillas mutadas genéticamente. Tiene patentados el 90% de todos los transgénicos plantados en el mundo y el Rondup, el insecticida más utilizado del mundo, cuyas consecuencias tóxicas no se conocen. Los OGM, o lo que es lo mismo, Organismos Genéticamente Manipulados, son susceptibles de ser patentados, y bajo esa premisa junto con la compra de todas las empresas semilleras del mundo, Monsanto pretende hacerse con el mercado mundial de la alimentación. La lógica es sencilla, si por ejemplo, los agricultores haitianos aceptasen y usasen las semillas donadas, no podrían conservar una parte de la cosecha para sembrarla al año siguiente, con lo que deberían comprarlas cada año. Esto significa que los transgénicos en las manos de Monsanto no son más que un medio para apoderarse de la semilla, que es el primer eslabón de la cadena alimenticia. Si eres el propietario de las semillas, eres el propietario de la alimentación del mundo.

La marcha, que también tuvo la participación de activistas de otros países, pidió por la soberanía alimentaria y rechazó a los cómplices de la Monsanto, la Administración para el Control de Alimentos y Remedios de Estados Unidos (FDA), del Presidente René Preval y del primer ministro Jean Max Bellerive. La base de la soberanía alimentaria es la capacidad de los campesinos para guardar semillas de una temporada de cultivo a la siguiente. Y eso es lo que no desean perder los agricultores haitianos. Además que esas semillas requieren de costosos fertilizantes y pesticidas sintéticos que los agricultores de Haití no pueden pagar. También pidieron apoyo para acceder a las semillas adaptadas localmente y que fueron desarrolladas por generaciones y que ya están disponibles. En definitiva 7 Km de caminata y de reivindicaciones para exigir respeto por la soberanía alimentaria de Haití y para manifestar el repudio a la Monsanto y a todos los que están de su lado apoyando la inserción de semillas transgénicas en el país. La marcha acabó con la quema del "regalo mortal" donado por la Monsanto al gobierno haitiano, 60,000 sacos de semillas de maíz y verduras, por un valor de 4 millones de dólares. Después, se distribuyeron a los participantes semillas criollas de maíz y varios tipos de poroto.

De todo lo ocurrido en Haití deberíamos quedarnos con que las desgracias no desaparecen por el simple hecho de que lo hagan de las primera planas de las noticias, y que seria conveniente empezar a grabar en nuestras memoria el nombre de la multinacional Monsanto, dispuesta a hacerse con el monopolio de la alimentación en el mundo.

8 comentarios:

Graciela

Antes de semejante desastre los EE.UU. ya la habían convertido en su colonia. 90 % de la población no tiene energía eléctrica, los artistas hacen su trabajo bajo la iluminación de la casa presidencial, viven en la calle en casas precarias, mueren de hambre y de enfermedades, sin educación y una promiscuidad poco vista.

El desastre vino a reflejarnos una realidad de hace muchos años, luego llegaron los marines amorosos que maltratan al pueblo como si fueran esclavos, no me llama la atención nada de lo que hagan en un país víctima de las atrocidades.

Abrazos amigo!

Adrián J. Messina

Hola!!
Quiero felicitarte por tu sitio, tenes unas tematicas muy interesantes y son de nuestro agrado.

Con respecto a la nota, debo decirte, que no me ha sorprendido el dechave de un gesto solidario de una multinacional estadounidense, como bien decis, como siempre parece ser que la necesidad de ayuda de algunos paises como el golpeado Haiti, quiere ser aprovechado por gente, porque despues de todo son gente, que quiero imperializar absolutamente todo, mas alla de una condicion que es la que nos identifica como seres... la humana. Si eso vale poco, como demuestra esta empresucha, entonces, es otra muestra de que todo es erroneo y nos hemos acostumbrado.

Bienvenido al sitio y nos hemos permitido adentrarnos en tu blog.

Un cordial saludo.

lenore

Eko que orgullo siento de saber esta noticia, que bueno que no cayerón en esta mafia de Monsanto las personas de Haiti. Siempre aparece el vivo que cree, que podra verle la cara a la gente pero esta vez no se le hizo.

Un abrazo amigo.

eko

Hola Graciela.

Tu lo dices todo, antes del trágico terremoto, Haití era un país donde las desgracias existían, sin embargo el mundo, al menos la mayor parte, vivía ignorándolas. Tras unos meses llenando portadas de diarios, la gente vuelve a olvidarse que los haitianos siguen viviendo en el caos y que las supuestas naciones que pretenden ayudar lo único que buscan es el control del país de una u otra forma.

La información no nos debe ser entregada, la verdadera información debe ser buscada por nosotros mismos, tratando de extraer la realidad que nos disfrazan.

Un abrazo amiga.

eko

Hola Adrian J. Messina.

Agradeceros antes de nada vuestras palabras, siempre es un aliciente descubrir gente con un pensamiento diferente, y una forma tan amena y educativa de mostrar su forma de pensar como lo hacéis en vuestro blog.

Los imperios cambian su forma de dominación, intentan ser más sutiles, pero el fin sigue siendo el mismo, tener bajo su dominio al mundo no importa como. Es labor de todos intentar que acaben de una vez por todas cualquier tipo de dominación que subyugue a países y personas.

Un saludo y bienvenidos.

eko

Hola Lenore.

Comparto tu orgullo y alabo la decisión y el coraje de un pueblo que pese a estar tan castigado no esta dispuesto a caer en manos de un imperialismo encubierto.

Un abrazo amiga.

Felipe

Haití siempre ha sido un pueblo castigado antes y después del terremoto.La pobreza,las dictaduras y como ,cada día ,los de dentro como los de fuera les robaban su pan,su dignidad y su existencia.

Pasó el terremoto y Haití sigue olvidado.Ha sido flor de un día y la problemática,pasados los flashes,sigue siendo la misma, agravada con el infortunio del desastre padecido.

¿Dónde los hombres?

Saludos

eko

Hola Felipe.

Las desgracias y las noticias se multiplican por el planeta y sólo existen mientras estén en las noticias y se le pueda sacar rendimiento económico. Vivimos en sociedades hambrientas de información que parece habernos convertido en solidarios de la noticia de moda.

Saludos

Los comentarios nacen de la reflexión, ejercicio este muy recomendado. Hazlo con educación y sus efectos serán mas gratificantes.