La no historia de la puta mili

Que lejano parece ya aquella época en que los jóvenes de nuestro país se presentaban a filas. Nadie podía pensarse hombre sino aceptaba cumplir con la obligación de servir a su patria. Ahora los jóvenes pasan por sus 17 años sin tener que alistarse y sin tener que demostrar su hombría teniendo que aprender a cargar un arma y disparar a un supuesto enemigo decidido a acabar con nuestra patria.

Yo, la verdad, es que al contrario de muchos de mi generación y anteriores, no tengo historias que contar de la mili. No porque fuera uno de esos que por suerte se librase, ya sea porque el sorteo lo decidiera así, por alguna minusvalía física o porque conociera a alguien, que a su vez conocía a otra persona, que podía mover algunos hilos para poder esquivar el reclutamiento. No tengo historia por haberme declarado ante el que procedía al reclutamiento, "Objetor de Conciencia". Aun recuerdo la cara con la que me miró aquel sujeto, desde luego, lo que menos destilaba era simpatía y comprensión. Año 1987 con apenas 17 años, la cara llena de granos y una gran timidez, plantando cara toda una nación, que me pedía aprendiera a dar mi sangre si, llegado el caso, lo necesitaba.

No pertenecía a ningún grupo de los de entonces que se oponían a la mili y que estaban dispuestos a perder su libertad, como así ocurrió en algunos casos, por defender que la mili no debería ser obligatoria, era más bien un objetor independiente que buscaba simplemente ser coherente con mis ideas. Tuve que presentar no se cuantos escritos ante la Delegación del Gobierno de mi Comunidad Autonómica y siempre por triplicado. A base de máquina de escribir y papel de carbón que realizaran las copias, grandes olvidados tecnológicos, tuve que echarle imaginación para explicar que motivos me llevaban a tomar tal decisión. Por suerte para mi, por aquel entonces empezaba a implantarse el servicio social sustitutorio, y cuando finalmente me fue reconocido mi condición de objetor, encontraron que la mejor forma de hacerlo era en los Servicios Sociales de un Ayuntamiento vecino. Bueno, la verdad es que el destino lo elegí yo ante un listado de opciones que me fueron enviadas.

Con un sueldo de 900 pesetas al mes, y un cheque de 60000 para gastarlo en ropa en unos grandes almacenes, me pasé año y medio sentado en una silla, haciendo fotocopias, llevando documentos a Consellería, acompañando a la tercera edad en sus excursiones y realizando encuestas para el ayuntamiento en uno de los barrios más conflictivos y peligrosos de la ciudad, de 8 de la mañana a 3 de la tarde. Una forma como cualquier otra de cumplir con la patria.

Que lejano parece todo aquello, y fue sólo a partir de el 31 de Diciembre del 2001, que acabó la obligación de presentarse a filas y alcanzar la hombría a través de las armas. Deberán pasar aun muchos años hasta que pasen las generaciones que tengan alguna historia de la puta mili que contar, aunque este no sea mi caso.

Un recuerdo para todos aquellos que lucharon por el final de la mili obligatoria y para quienes se hicieron hombres con un arma bajo el brazo, por que así lo consideraron o porque no les quedó más remedio.

Noticia lejana:
- 24.000 objetores comienzan a prestar este año el servicio sustitutorio de 'la mili'




12 comentarios:

Graciela

Menos mal que no la hiciste Eko :)
Sabes, ahora mucha gente está pidiendo que vuelva por aquí. Me aterrorizan!

Por esa porquería de Servicio Militar Obligatorio, perdí a muchos amigos que fueron llevados a la Malvinas, otros que los trajeron muertos a cajón cerrado sin respuesta sobre su fallecimiento.

Como ya trabaja en una clínica, pedí ayuda para que ninguno de mis hermanos fueran y lo logramos. Son hombres sin haber tenido que pasar por esa inmundicia.
Luego uno se metió como policía, un desastre ha quedado enfermo.

Los hombres no se hacen hombres así, apenas adolescentes que salían de su casa para el maltrato total; otros, perdían 1 o 2 años de la carrera que estudiaban.

Abrazos :)

eko

Hola Graciela.

Una guerra horrible, y como todo lo de esa índole lo único que trae son cadáveres, unos en cajas de madera adornadas con una bandera que olvida a los que quedan, y otros aun vivos, pero atrapados en recuerdos que los van matando poco a poco.

Uno nace donde nace, y amar a tu país, es algo más que matar o asesinar a un semejante sólo por haber nacido unos kilómetros más allá. Que se maten aquellos que los dirigen y aquellos que sacan verdadero beneficio de la muerte y que dejen a la gente en paz.

Un abrazo amiga.

Fazulas

Yo fui de esos que prorroga a prorroga me fui librando.. y al final nada de nada.. aunque tambiñén es una experiencia, aunque te corte la vida por la mitad como quien dice..

Saludos..

antonio

Hola Eko!
Yo hice el servicio militar y puedo decir que la mayoría de mandos viven en un mundo falso e hipócrita,lo que más me choco es descubrir que había mandos que eran relijiosos y los domingos daban misa en el cuartel,no se si se puede ser más hipócrita en esta vida.

Por suerte me toco en cuartel situado en plenas montañas del pirineo y pude disfrutar de muchos paisajes que de otra manera no hubiera conocido,así como relacionarme con otros compañeros de nuestro país.
Tampoco me parecía bien que algunos jóvenes con un futuro prometedor estuvieran perdiendo el tiempo de esta manera.

Saludos afectuosos!

PD: El vídeo super gracioso,recuerdo leerlos en la revista "el jueves", que por cierto el teniente de mi compañía me confiscó una.

eko

Hola Fazulas.

Yo tuve que hacer una prorroga por estudios, y a mediados del 1990 me incorporé a mi cómodo destino de semi-funcionario.

No me cabe la menor duda de que era una experiencia, así lo contaban amigos que la hicieron, aunque también se quejaban del trato recibido en ocasiones.

Saludos

eko

Hola Antonio.

La verdad es que el vídeo es genial, yo también leía la revista.

Tuviste suerte con el destino, a uno de mis cuñados le tocó Melilla, un poco lejos para la novia. A mi me hubiera tocado zona centro.

Saludos amigo

Antton

Chico, pues yo objeté más o menos por la misma época y fue la cosa más tonta del mundo en cuanto a papeleo (eso sí, tuve que hacer un viaje a Madrid para confirmar la objeción, que tampoco estuvo mal) y luego ni siquiera me asignaron PSS, así que me libré del todo. Pero es verdad, nosotros tenemos no historias de la puta mili y nuestras batallitas fueron para no ir, je je je.

Graciela

Así fue, algo que me ha marcado de por vida, un gran dolor. Mis amigos tenían 18 años, recién terminaban la secundaria, no tenían preparación militar, no contaban con la indumentaria necesaria para el frío: zapatillas de lona...no quiero imaginarme nada.

Mi deseo es que ningún niño o joven pase por empuñar armas, morir, matar.

eko

Hola Antton.

Pues tú aun tuviste más suerte que yo. Si es que siempre he sido un poco pringao :)

Yo hice 18 meses que me dejaron batallitas que contar pero nada que ver con las de la mili. La verdad es que pese a todo fue una experiencia enriquecedora, pude colaborar con los servicios sociales y de alguna forma pude ver otras vidas no tan fáciles y cómodas como la que yo tenia por aquel entonces.

Saludos

eko

Hola Graciela.

Recuerdo aquella guerra, empezaba a darme ya cuenta de que el mundo era un hervidero de sufrimiento. La verdad es que no puedo imaginar una experiencia así, debió ser horrible para toda la nación.

Un abrazo amiga.

Markos

Yo fui de los que inauguró la mili embarazo de 9 meses. Y la hice porque me salía mucho más a cuenta hacer 9 meses de mili que año y pico de prestación social. Así estaba libre rapidito y listo para trabajar. Eso sí fue un tiempo bastante perdido en general donde aprendí lo importante que es saber hacerse el tonto.

eko

Hola Markos.

En mi caso hubieran sido 12 meses de mili, un parto con mucho retraso. Lo que si me partió fue la vida laboral.

Saludos y gracias por comentar

Los comentarios nacen de la reflexión, ejercicio este muy recomendado. Hazlo con educación y sus efectos serán mas gratificantes.